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NO SE ASUSTE


El más grande error de los seres humanos es creer que son la especie más inteligente del planeta, siendo que en realidad son la tercera más inteligente. La segunda más inteligente son los delfines, y ellos creen que no hay remedio para tal equivocación. (Si desean saber quiénes son la primera inteligencia no paren de leer)

El segundo más grande error, es que un porcentaje importante aún desconoce la fantástica saga literaria de la Guía del autoestopista galáctico, cosa que podemos y vamos a remediar en las siguientes líneas.

Un saludo para todos los lectores de La pasta dura, les damos la bienvenida al primero de una serie de artículos dedicados a repasar la “trilogía en cinco partes” obra de la pluma de Douglas Adams. Tomen su toalla y prepárense para conocer lo hilarante que puede resultar el universo.


Cuando la Tierra demolida un jueves a la hora de comer.


La guía del autoestopista galáctico, en su librería más cercana de la mano del británico Douglas Adams. Publicada por el en Octubre de 1979 por la editorial Anagrama, es el libro inaugural de la saga. Nos cuenta las peripecias galácticas del terrícola Arthur Dent, quien logra sobrevivir a la demolición del planeta.

Si queremos clasificar a La guía dentro de la ciencia ficción diríamos que es una space opera de tomo y lomo, sólo que dándole el papel principal a la comedia en vez de a la acción. La clasificación es tan acertada, que en su génesis fue una comedia radiofónica, transmitida apenas un año antes de su aparición en papel.

En sus páginas encontraremos robots, aliens, naves espaciales y muchas situaciones cómicas; llegando a ridículas sin llegar a producir vergüenza ajena. Absurda hasta los límites y en ocasiones tan rara que te reirás sin saber muy bien por qué.

Arthur se ve vagando en el espacio y es necesario que aprenda a sobrevivir en la gran oscuridad, por fortuna cuenta con el mejor libro de la galaxia: La guía del autoestopista galáctico, además de una nutrida pandilla de alocados personajes:

Ford Perfect; originario de un planeta ubicado en el sistema Betelgeuse y residente durante quince años en la Tierra con el fin de redactar un artículo sobre el ya extinto planeta para la Guía. Como también amigo de Arthur, se entera de la catástrofe a muy a tiempo para salvarle la vida.

Zaphod Beeblebrox; expresidente de la galaxia, primo de Ford y poseedor de dos cabezas. Roba el Corazón de oro, la nave más rápida de la galaxia, para buscar el legendario planeta de Magrathea.

Tricia McMillan; la otra terrícola sobreviviente al abandonar el planeta meses antes de la demolición, tras conocer a Zaphod en una fiesta, en la que también se encontraba Arthur, con quien estuvo a punto del romance.

Marvin, el androide paranoide; un robot eternamente deprimido, la máquina más inteligente de la galaxia que menosprecia y critica su existencia. Siempre miserable y sarcástico hasta la crueldad, sin duda el personaje más cómico jamás visto en la ciencia ficción.

Durante la aventura, el grupo se las verá con los Vogones; criaturas horrendas, amargadas, crueles y excesivamente burocráticas. Descubrirán que la Tierra fue una supercomputadora, encargada por una raza de seres pandimensionales (son ratones. Sí, los roedores que todos conocemos y que resultan ser los seres más inteligentes de la Tierra).

Resulta que, hace muchos milenios, los ratones crearon una supercomputadora llamada Pensamiento Profundo, a la que le pidieron dar respuesta a la pregunta última de la vida, el universo y lo demás. Luego de siete millones y medio de años de procesamiento Pensamiento dio la respuesta: 42.

Entonces el problema fue encontrar la pregunta y para eso, Pensamiento Profundo les dio los planos de una computadora más poderosa: la Tierra. Todo marchó bien hasta que fue demolida cinco minutos antes de finalizado el experimento. Ahora los ratones sobrevivientes necesitan el cerebro de Arthur para conocer la pregunta.

Tan loco argumento, unido al estilo peculiar de Adams, hace de la Guía una novela caótica, a veces hasta el extremo de parecer sin sentido. Tal característica es una virtud, pues ejemplifica perfectamente lo que es el universo, un lugar que dejaría a cualquier humano con la cabeza dándole vueltas.

Basta con ver el comportamiento de Arthur, pues durante toda la novela se le nota desorientado, a cada pregunta que hace obtiene una respuesta que no hace más que aumentar su confusión, haciendo que actué sin estar plenamente consiente de sus acciones.

Pero ya les afilé los colmillos lo suficiente, si quieren saber más de todo esto tendrán que hacerse con una copia y disfrutar cada página. Soló recuerden llevar su toalla, el objeto más útil del universo, y NO SE ASUSTEN.



No se han librado de mí, este viaje acaba de comenzar y aún quedan cuatro libros por delante. Les daré tiempo suficiente para que se deleiten con esta primera joya, cuando estén listos los esperaré en El restaurante del fin del mundo.

-El colgado de las letras.

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