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CERRANDO EL PARÉNTESIS DE GUTENBERG


Hace aproximadamente 500 años, un orfebre alemán llamado Johannes Gutenberg, en su afán de producir biblias al doble de velocidad que el más rápido monje copista de la época, inventó la imprenta de tipos móviles. Tal máquina  logró que los textos escritos fueran accesibles a un mayor número de gente.

El libro se convierte en sinónimo de cultura y educación, tras el aparecen periódicos, revistas, panfletos y un sin número de medios escritos que prometen la alfabetización y el acceso universal al conocimiento. Con ellos llega una floreciente industria editorial, que al final determina cual tipo de contenido y en que cantidad debe llegar a manos de los clientes.

Finalmente, en 2007, el profesor Lars Ole Sauerberg se atreve a formular la tesis, de que todo este dominio de la imprenta no ha sido más que un breve paréntesis entre el mundo oral de la historia previa a la imprenta y la nueva oralidad que trae consigo un mundo tan basto como lo es el internet.



De los ancianos, a los Grimm y a los foros

No se me ocurre mejor ejemplo de la evolución antes ejemplificada que el caso de los famosos cuentos de los hermanos Grimm. A estas alturas no es un misterio para nadie que Jacob y Wilhelm obtuvieron la mayoría de sus historias por medio de la tradición oral, recorriendo los poblados rurales y escuchando las leyendas que los abuelos contaban a sus nietos.

Fabulas largamente transmitidas por generaciones de familias, cada cual con un pequeño cambio propio de la experiencia personal del nuevo cuentista, se veían plasmados en papel gracias a los hermanos alemanes y llegando a todos los confines del mundo, volviéndose parte de la infancia de millones de niños.

Entre bosques encantados, princesas y animales parlantes, los cuentos de los Grimm buscaban advertir a los más pequeños de lo peligroso que podía resultar el mundo, una enseñanza común era desconfiar de los extraños y tal idea se transmitiría durante siglos entre quienes conocieran las historias, así no es de extrañar que tuviera su versión reinventada a la llegada de internet.

En 2009 en el foro de internet Something Awful, se crea un post donde se invita a los usuarios para postear fotografías editadas con algún ser sobrenatural en ella. Un usuario conocido como Victor Surge, comparte dos fotografías de grupos de niños en blanco y negro, a las que añadió una figura espectral alta y delgada vestida con un traje negro. Había nacido Slenderman.

De la composición a la recontextualización

El creador de Slenderman, afirmó en una entrevista que se inspiró en las leyendas de la gente sombra para crear a la criatura, así como en los escritos de H.P. Lovecraft, Zack Parsons y Stephen King, complementado con el surrealismo de Burroughs. Pero Víctor solo había metido la llave en la cerradura de la puerta del infierno, faltaba quien le diera vuelta, quien girara la perilla y quien la abriera del todo.

Pronto por toda internet aparecieron dibujos, historias e incluso videos que añadían más características al recién creado mito. Cada cual le dotaba de poderes y hábitos acordes a la historia que intentaba transmitir y de boca en boca, o de post en post, al más puro estilo de las historias originales de los Grimm, pronto toda internet sabía que era Slenderman y lo que representaba.

El libro por excelencia es un medio individual y estable, una vez publicado no queda otra cernirse a lo que está sobre papel. Ya vimos que el internet libera a las historias gestadas por estas barreras, permitiendo que cada nuevo cuentista rediseñe y se apropie de personajes o situaciones para contar una versión más cercana a su contexto, siendo visto como algo normal.



Cada quien a su modo

Llega el momento en que no solo las historias nacidas en la red son consumidas por esta nueva oralidad, basta ver el extenso surtido de fanfics que pueblan la red. Un fanfic es tomar a los personajes, sean de un comic, película, libro, serie, manga, etc., y crear nuevas historias para ellos, bien sea que se siga el canon original o no.

A lo largo y ancho de internet se pueden encontrar todo tipos de ejemplos, como aquel que afirma que al final de Super campeones, todo resulta ser un sueño del protagonista quien despierta en un hospital con las piernas cercenadas. Así podemos ver historias más crueles o benévolas, incluso con contenido sexual (lo que da origen a la famosa regla 34 del internet, pero eso será en otra ocasión).

Definitivamente, es una forma de contar que nos recuerda a los inicios de la humanidad, cuando la gente se reunía alrededor del fuego durante las noches a narrar las cosas fantásticas o perturbadoras que se veían entre la oscuridad del bosque. Así, se afirma que internet está provocando una contra-revolución que traiciona a Gutenberg en lugar de complementarlo.

Para todos sale el sol

Si bien comulgo con la idea de que se ha cerrado el paréntesis de Gutenberg, incluso este blog fue discutido en principio como un proyecto de revista impresa, pero se cambió al ver los problemas y costos que suponía, dudo que sea el final del medio impreso.

Así como aún hay gente que teclea en máquinas de escribir, toma notas con pluma y papel o escucha música en vinilo. El libro, las revistas y demás no desaparecerán, sólo dejarán de tener el monopolio como recipiente de información y medio para contar historias.

-El colgado de las letras.

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