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DESDE EL GREMIO

Recientemente la Academia Sueca se ha visto inmersa en un escándalo que la obligó a posponer la entrega del premio Nobel de literatura de este año. Sin embargo, personalidades de la cultura del país escandinavo decidieron unirse para crear la New Academy que entregará, a manera de protesta, un premio alternativo este otoño.

Podría decirse que la reacción es predecible, dado que no es la primera vez que el mundo cultural se une para galardonar a sus colegas. Centrándonos en el terreno de las letras, hoy les hablaré de tres premios que son entregados por organizaciones de escritores sin que grandes círculos académicos metan sus manos en el asunto.




Si tienes interés en todo el tema de la New Academy, aquí te dejo un enlace a la noticia para que lo puedas visitar, después de terminar de leer este artículo.

Equiparando al Nobel

Para hablar de premios literarios, ajenos a las instituciones oficiales, quizá el más famoso sean los Premios Hugo. Entregados por la Sociedad Mundial de Ciencia Ficción (WSFS por sus siglas en inglés), en el marco de la Convención Mundial de Ciencia Ficción (Worldcon) evento anual organizado por la propia WSFS.

Los premios se entregan anualmente a las mejores obras de ciencia ficción o fantasía y deben su nombre a Hugo Gernsback; inventor del término ciencia ficción y fundador de la revista Amazing Stories, pionera en el género. Desde su primera entrega en 1953, los Hugo se han labrado la reputación de ser el premio más grande al que se puede aspirar dentro de los géneros que maneja.

Dado que la WSFS no tiene directivos y funciona con pequeños comités, la primera entrega se trató como un evento especial y en la edición de 1954 no se llevó. Pero para 1955 volvió y desde entonces se convirtió en una tradición anual. En 1959 se establecieron las primeras reglas y quedaron formalizadas en 1961 cuando la WSFS empezó a supervisar los comités encargados de la organización de la Worldcon.

Actualmente los Hugos premian catorce categorías diferentes, entre las que se incluyen algunas tan peculiares como mejor presentación dramática, mejor semiprozine (revista semi-profesional) o mejor editor profesional, además de categorías clásicas que como mejor relato, mejor historia gráfica y, quizá la más distintiva, mejor novela.

Teniendo entre sus galardonados a verdaderos maestros del género como Isaac Asimov, Fritz Leiber o Philiph K. Dick, es comprensible porque, a pesar de un declive acompañado de polémica en épocas recientes, los Hugo son llamados los Nobel de la ciencia ficción.




Yo también quiero

Dado que la WSFS es una asociación estadounidense, es comprensible que los Hugo sean entregados a trabajos en lengua inglesa. Por este motivo en 1991 la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT) instaura los premios Ignotus; buscando un equivalente de los Hugo que premia obras de fantasía, ciencia ficción o terror publicadas originalmente en España en cualquiera de las cinco lenguas oficiales del país.

Los Ignotus toman su nombre del seudónimo utilizado por el escritor José de Eola, y son entregados cada año durante el Congreso Nacional de Fantasía y Ciencia Ficción, conocido genéricamente como HispaCon y de forma específica por un nombre propio que es seleccionado por su comité organizador.

Gracias al mercado plagado de best sellers estadounidenses, los Ignotus no tienen tanta reputación como los Hugo pues las obras que premian rara vez salen del entorno localista español. Como compensación a esto en 1994 introdujeron la categoría Mejor novela extranjera; aunque, de momento, el más visible de los galardonados en esta sección es George R. R. Martin y, tal vez, El marciano de Andy Weir.

Al igual que sus primos americanos, los Ignotus cuentan con catorce categorías, con rarezas como mejor obra poética o mejor sitio web, además de las sempiternas mejor cuento y mejor novela. Si bien las obras pueden ser complicadas de encontrar por este lado del charco, los ebooks pueden simplificar la tarea y ayudarnos a descubrir la literatura fantástica que se escribe en nuestro idioma.




Mucho miedo

Si algo diferencia a los Ignotus de los Hugo es que los primeros contemplan el género del terror dentro de sus galardones. Pero como nadie quiere quedarse fuera, tocó el turno de que los asustadores profesionales crearán su propio galardón, que a la postre sería conocido como los Hugos del terror.

En 1985 se formó la Asociación de Escritores de Horror (HWA por sus siglas en inglés) quienes dos años después establecerán los premios Bram Stoker para premiar a lo más destacado dentro del género terrorífico.

El premio toma su nombre, como es evidente, del autor de Drácula y premian doce categorías en el marco de la StokerCon (antiguamente la World Horror Convention). Siendo menos premios son más tradicionalistas; mejor novela, relato, primera novela, quizá entre lo raro pondremos la mejor colección de poesía (sí, hay poemas de terror) y el reconocimiento a la trayectoria.

Obviamente tan específico premio ha pasado por la mano de plumas tan reconocidas como Robert Bolch, Ray Bradbury, Richard Matheson y Ramsey Campbell. Stephen King es tan obvio que apenas y merece la pena mencionarlo. Con todo tenemos nombres que pueden descolocar como J.K. Rowling o Chuck Palahniuk; principalmente porque ganaron en categorías no tan vistosas como mejor relato corto.




Con esto termino este breve repaso por los premios que son entregados por escritores para escritores. Ahora es cierto que para optar a la mayoría de ellos el escritor debe formar parte de las asociaciones que lo entregan, esperemos que el nuevo Nobel que propone la New Academy se aleje de este requerimiento, si es que en verdad busca corregir el rumbo de su hermano mayor.

-El colgado de las letras.

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