Ir al contenido principal

EXISTIÓ ALGUNA VEZ

Muchos han sido esos mundos que los grandes narradores han contado con tanta precisión que se han vuelto indispensables para los amantes de dichos escritos. En esta ocasión me gustaría abordar una de las sagas más populares en los últimos tiempos. Que dicho sea de paso, gozó de tanto prestigio desde los años sesenta. Conservando su éxito aún. Claro es que me refiero a la tierra en la edad media que existió alguna vez.
Hablar de la obra de J.R.R Tolkien para los lectores más puristas no será de gran misterio. Bueno, para los obsesionados con las guerras épicas, el valor, el triunfo del amor y los héroes, que logran vencer sobre toda oposición no hay mejor opción que la historia narrada desde la primer era del sol en esa tierra media.
Aquí comienza lo que tampoco fue considerado como una saga, sino que a partir del proceso editorial el libro decide hacerse una trilogía. Nacía el Señor de los Anillos.  Mismo que el trabajo de composición de esta obra le llevó al autor cerca de diez años, quedando incompleto mucho de aquel mundo.
La historia plantea un problema básico. El mal que se ha venido desencadenando y vuelto más fuerte; está por terminar con el mundo tal como lo conocen. Un desalentador futuro les aguarda a cada una de las razas y habitantes de esta narración. Hasta aquí todo va dentro de lo que podría considerarse una estructura novelesca. Sin embargo, la historia no fue pensada así por el escritor inglés. Dada la insistencia del editor Stanley Unwin Tolkien decide retomar lo escrito en el Hobbit y dar un peso al anillo encontrado por el carismático personaje.

Comencemos a exponer mejor de qué va el asunto. Situados en la tercera edad de la tierra media. Sauron, creador de los anillos, quien fuera el aprendiz de Melkor, primer señor Oscuro. Conforma estos artilugios de la siguiente manera: tres para los reyes Elfos, siete para los enanos y nueve para los reyes de los hombres. En secreto tenía uno que guardaba para él. Y con este podía controlar al resto de los anillos. ¿Cuál era el motivo? Cumplir su objetivo de someter a su reinado de oscuridad al total de habitantes y reinos.
Aclarado el propósito del villano. Se expande el panorama a través de la variedad de personajes. En la historia cabían todo tipo de criaturas mitológicas (cabe aclarar; que compartieran una conexión de acuerdo a la era y tipo de mitología). El relato presenta a elfos, enanos, orcos, hombres y hobbits como los más requeridos en su trama. Cada uno desarrolla un papel fundamental para el desarme de las fuerzas oscuras.
Mencionar aspectos generales puede solo confundir a veces al lector, o a quien se enfrenta solo al argumento llevado al cine. Que no demerito, dado la excelencia en las películas; pero que carece de la profundidad de lo escrito por el autor. Apartar tiempo para entender la división en las eras, es indispensable para la correcta asimilación del texto.
Las edades creadas por Tolkien van relacionadas en el auge o descripción detallada de ciertas razas. Ejemplo de ello es la primera edad del sol, donde toca turno a los elfos de ser los protagonistas y así conocer su idiosincrasia como pueblo. De los hijos de Llúvatar resultan ser más hermosos, valientes y de mayor poder y sabiduría. Conociendo también cómo empieza a surgir el mal, Melkor, atrapando a varios de estos Elfos, y a través de su magia, corrompe y convierte a las bellas criaturas en monstruos. Dando paso a los llamados: Orcos.
Pasamos después por la segunda edad del sol. Aquí, aunque es más difuso su contexto, puede resaltarse que es la situada en el ascenso de los hombres (los dúnedain u hombres del oeste) en su reino, como también su caída. Es en esta era donde la temporalidad del hombre va tomando mayor peso. Donde la maldad crece y nos permite ver la manera en que se corrompe el Ser. También es aquí donde se tiene la última alianza entre elfos y hombres, desencadenado la destrucción de Sauron (físicamente hablando) pero no la del anillo, fuente de poder y perdición de reyes.
Puesto que los elfos no logran ser engañados del todo, y los enanos tampoco, siendo los hombres quienes sucumben ante el poder de los anillos, se convierten en aquellos espectros llamados Nazgûl.  Fueron nueve los reyes que perecieron ante la voluntad del anillo.
Este mundo no se completaría si dejásemos de mencionar a la raza de los enanos, misma que surge por la premura con que algunos elfos quisieron obtener una resistencia ante la maldad creciente, no esperando al nacimiento de los hijos de Llúvatar. Creados a partir de la tierra, sus características principales recaen en el talento para trabajar la piedra, obviamente su baja estatura, y corpulencia, vellosidad tanto en mujeres como en hombres, su mal carácter y su terrible avaricia. Pero también de una incansable voluntad al trabajo, nula corrupción, valentía, orgullo y tenacidad.
Retomando a la única raza corruptible. Estos hombres del oeste contaban con características también peculiares. Aquí se fundamenta una de las críticas más sonadas a la obra de Tolkien. Estos hombres, que en el contexto de la obra se convierten en el principal soporte para la humanidad. Son descritos físicamente como superiores a los demás. De una palidez de piel superior, mayor altura y ojos grises. Para muchos se vuelven en el arquetipo racista por excelencia.
Volviendo a la historia, estos personajes eran descendientes de los Edain (segundos hijos de Llúvatar).  Más allá de los rasgos físicos ya descritos, contaban con una virtud de nobleza de espíritu que los hace más virtuosos que sus congéneres. Además de una longevidad que los llevaba a edades de hasta quinientos años. Esto también desencadenó un deseo desordenado por alargar su vida, no queriendo tampoco ceder la corona en muchas ocasiones.

Mencionar las tres principales casas es menester:
La Casa de Bëor, Casa de Haleth y La Casa de Hador.
Recordando (para aquellos que por primera vez se dedican a leer esta novela), que  los Dúnedain son solo aquellos que entraron a Beleriand, descartando a otra casta de hombres llamados Cetrinos, quienes no se agrupan por su traición. Esta raza de hombres se matizó también por la temporalidad de la que no cuentan los elfos, y la manera en que pueden ejercer cierta decisión sobre lo ya establecido para ellos. En resumen, moldear su propio destino.
Llegando al final de este primer acercamiento, no hay mejor momento para tratar con otra sub raza, o al menos algún tiempo se le consideró así a este grupo de pequeños hombrecitos de aptitudes que resaltan por encima de las otras criaturas. Los Hobbits, que cuentan con estaturas equivalentes a las de un niño. Son el eje en la trama de toda la historia. Resulta curioso mencionar que todo comienza con uno de ellos, para dar paso a todo el causal de acontecimientos relatados en cada parte de la trilogía.
Estos hombrecillos oriundos de la Comarca. De abundante pelo en el empeine de los pies, cabellos rizados y orejas algo puntiagudas; gustan de las cosas más simples y cotidianas. Beber, comer sin salir a buscar algún tipo de aventura. Son creadores del arte de fumar en pipa y gustan de la cerveza. Detestan la guerra y su actividad principal es la agricultura. Sus casas, son pequeños agujeros en la tierra. Pacíficos y amigables.
Esto nutre el total de la tierra media. Dándole esa versatilidad donde fluye toda una lucha por el control o paz de esta. Una obra que debe ser tratada como enciclopedia de un mundo. Demeritada por algunos dado el género de fantasía épica. Pero que lleva realmente un interesante trasfondo. Esta analogía de la historia de la humanidad con todo y sus pecados; es considerada como uno de los mejores libros, a mi entender no precisamente por sus altas y regulares ventas.
De la trama y sus implicaciones a la realidad hablaré en el siguiente artículo, Mientras, un par de personajes más serán el punto final.
¿Dónde surge el mal de este mundo? Para ello tenemos a Morgoth, quien funge como uno de los Ainur, que son los espíritus en la mente de Ilúvatar; que a su vez es quien da vida a todo lo existente. Estos ayudaron a crear la tierra en su principio. Sauron quien es el más destacado de los corrompidos por Melkor, al tiempo de la segunda edad, se declara el Señor Oscuro y toma el control. También se narra la existencia de un personaje extraño con formas de arácnido que representa esa maldad que no logra explicarse. En ellos se engloba lo oscuro que siempre acontece donde existe el bien.
Unas de las características de Sauron era el oficio de herrero, la más destacada poder cambiar su forma a lo que quisiera.
Extensa historia para abarcar en un solo artículo. Dado el primer paso para tener un mayor panorama sobre esta tierra; en los siguientes artículos, veremos más a detalle la interesante trama que no se queda solo en una historia de cuento de hadas.
-Montolivo Llosa.

Comentarios

VISITA LO MÁS LEÍDO

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #32

Aún nos queda combustible en nuestro regreso, de nuevo la pluma de Noemí Tejada Flores nos trae un relato perturbador para hacer las delicias en este inicio de semana.

DISFRUTANDO EL DESEO
El hombre escuchaba el noticiero nocturno; quiso poner más atención a lo que  el reportero decía: “Una persona había sido encontrada de bajo de un puente”, lo impactante de la noticia era  que el estado del cuerpo se encontraba con heridas extrañas,  parte de la cara parecía se le habían comido a mordidas, el antebrazo tenia las mismas señales, el glúteo derecho había sido fileteado como si fuera un pedazo de carne de res. La cámara quería acercarse al cuerpo pero sólo se veía una manta blanca que cubría un bulto. Este hallazgo podría tener bastante audiencia y durar por unas semanas en las televisoras.  Los periódicos se llenarían de imágenes horrendas, morbosidad que satisfará a los habitantes de la ciudad. La descripción del sujeto, un hombre de treinta y tantos años, delgado, con facciones finas, …

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #30

Damos paso a la edición treinta de esta sección donde compartimos el quehacer literario, y lo hacemos con el debut de nuestra nueva colaboradora Noemí Tejada Flores, haciendo su presentación con un pequeño poema.

45 SEGUNDOS
Por segunda vez he querido tocar el cielo.
Para saber si de verdad existe el algodón.
Por segunda vez se me rompe el corazón, y me encuentro entre cuatro paredes completamente sola.
No hay un tren que pueda ser mi aliado. No hay ni una pastilla para dormir. No hay nada que me atraiga para dejar de sentir.
Por segunda vez siento un vacío en el estómago, y sólo quiero llorar, llorar, llorar.
He sabido que el dolor no se cura; está ahí para siempre. La soledad me acompaña y también me hace caer cuando necesito ser más fuerte.
Por segunda vez quiero tocar el cielo; y descubrir que existe; que tomará mi mano, y nunca jamás me soltará.
Estoy triste. Nadie se dará cuenta porque solo tengo un teléfono donde escribiré que todo está bien, y pondré una carita emotiva. Donde nadie se…

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #33

De nuevo aparece Noemí Tejada Flores que nos comparte un cuento para disfrutarlo en este fin de semana largo.


EL MISTERIO DE LA PUNTA DE LA MONTAÑA
Antes de las seis de la madrugada salía a correr, el aire fresco lo respiraba profundamente,  le gustaba ver el cielo todavía oscuro y la estridulación de los grillos cuando pasaba por los jardines de la colonia, el silencio lo relajaba, disfrutar de los caminos solitarios le daba tranquilidad y continuaba así hasta llegar a la orilla. Tomaba una pendiente para regresar por el mismo lugar, tenía más altura el recorrido pero ir solo no era nada recomendable así que apenas llegaba al principio de las faldas de la montaña. Empezó a caminar por las mismas calles de regreso casa, se sentía diferente, el aire era más pesado, como si lo compartiera con alguien más. Se sentía cansado, miró su reloj para medir el kilometraje de su carrera. Se quedó pasmado, no podía creer que tan sólo fueran ochocientos metros. Se preocupó, tal vez algo le estaba pas…