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¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #40

Vamos a la edición cuarenta de nuestra sección dedicada a los trabajos literarios, esta vez llega Jorge Gutiérrez Prado que nos presenta su "peculiar" propuesta del apocalipsis.


LA NOTICIA

¿Quién fue el culpable de nuestro declive? ¿Será cierto que fue no más que nuestra culpa? ¿O será que simplemente fue obra de la evolución biológica? Nunca lo sabremos, pues estamos a punto de perecer, y no hay tiempo para nada más que para decir adiós. 

Todo comenzó esta primavera, hace apenas unos días. Primero lo vi en televisión, después, cuando miré mi teléfono, la noticia estaba en todos los sitios noticiosos internacionales. Cuando vi los encabezados por primera vez, debo decir que reí largo rato, pues quién podría creer semejante cosa, pero conforme iba cambiando de editorial, y ese raro título no mostraba cambio alguno, por el contrario, cada vez iba siendo más serio, dejé las risas atrás. 

¿Cómo reaccionar ante tal cosa? Si las editoriales hubieran rezado una guerra nuclear, perfectamente lo hubiera entendido, pero este asunto, superaba todo. Bien a bien no supe qué pensar, por lo que decidí salir a la calle y mirar si alguien más se había enterado de la noticia.

Cuando estuve afuera, algunas personas continuaban riéndose como lo había  yo hecho antes, pero otras, cargaban mi talante. Nuestro semblante era exactamente el mismo, había un elefante grotesco en medio de la avenida, pero nadie se atrevía a preguntar si lo recientemente leído era cosa seria o simplemente, el mundo se había puesto de acuerdo para tomarnos el pelo. 

Pero vaya que no hizo falta cuestionarnos entre sí, pues de pronto, las alarmas que nos alertaban de los sismos, se volvieron locas. Todos fuimos directo a nuestros teléfonos, y lo que vimos y leímos nos dejó helados. Las primeras noticias indicaban que todo había comenzado en Francia, luego, dijeron que el problema también estaba presente al noreste de Estados Unidos, pero la más reciente noticia, motivo por el cual nuestros oídos estaban a punto de estallar, decía que la Ciudad de México, estaba en alerta máxima, asentando en el comunicado, que nadie, absolutamente nadie, saliera de su casa. Todos corrimos.

No ha pasado ni una semana desde la noticia y los servicios de comunicación ahora funcionan solo por momentos, los que supongo aprovechamos todos para leer las recientes noticias, como la de ayer, que secamente decía que el último ejercito armado de nuestro planeta, había caído. 

La única noticia que el día de hoy he leído, y pienso que será la última, primeramente me llevó hasta las lágrimas, pero debo decir que el motivo fue la risa, después, quise comprender la magnitud del problema, pero no pude, no quise dejar de reír, porque este final, era el último de todos los finales, era el más absurdo de todos, este final, siquiera estaba escrito. 

Pero ya no importa, ahora, la sugerencia del último comunicado dice que nos saludemos como siempre lo hemos hecho, luego nos abracemos y después nos despidamos  de quien esté a nuestro lado. Que no pensemos que lo que está sucediendo es nuestra culpa, que mejor sería pensar en lo que una vez construimos, en lo que hicimos y lo que fuimos, que si bien muchas veces tendimos al mal, también lo hicimos al bien, y eso nadie nos lo robará. La noticia dice también que los roedores gigantes han acabado ya con más de tres cuartas partes de la población y se espera que esta noche, en cuestión de horas, digamos adiós.

-Jorge Gutiérrez Prado.

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¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #32

Aún nos queda combustible en nuestro regreso, de nuevo la pluma de Noemí Tejada Flores nos trae un relato perturbador para hacer las delicias en este inicio de semana.

DISFRUTANDO EL DESEO
El hombre escuchaba el noticiero nocturno; quiso poner más atención a lo que  el reportero decía: “Una persona había sido encontrada de bajo de un puente”, lo impactante de la noticia era  que el estado del cuerpo se encontraba con heridas extrañas,  parte de la cara parecía se le habían comido a mordidas, el antebrazo tenia las mismas señales, el glúteo derecho había sido fileteado como si fuera un pedazo de carne de res. La cámara quería acercarse al cuerpo pero sólo se veía una manta blanca que cubría un bulto. Este hallazgo podría tener bastante audiencia y durar por unas semanas en las televisoras.  Los periódicos se llenarían de imágenes horrendas, morbosidad que satisfará a los habitantes de la ciudad. La descripción del sujeto, un hombre de treinta y tantos años, delgado, con facciones finas, …

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #30

Damos paso a la edición treinta de esta sección donde compartimos el quehacer literario, y lo hacemos con el debut de nuestra nueva colaboradora Noemí Tejada Flores, haciendo su presentación con un pequeño poema.

45 SEGUNDOS
Por segunda vez he querido tocar el cielo.
Para saber si de verdad existe el algodón.
Por segunda vez se me rompe el corazón, y me encuentro entre cuatro paredes completamente sola.
No hay un tren que pueda ser mi aliado. No hay ni una pastilla para dormir. No hay nada que me atraiga para dejar de sentir.
Por segunda vez siento un vacío en el estómago, y sólo quiero llorar, llorar, llorar.
He sabido que el dolor no se cura; está ahí para siempre. La soledad me acompaña y también me hace caer cuando necesito ser más fuerte.
Por segunda vez quiero tocar el cielo; y descubrir que existe; que tomará mi mano, y nunca jamás me soltará.
Estoy triste. Nadie se dará cuenta porque solo tengo un teléfono donde escribiré que todo está bien, y pondré una carita emotiva. Donde nadie se…

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #33

De nuevo aparece Noemí Tejada Flores que nos comparte un cuento para disfrutarlo en este fin de semana largo.


EL MISTERIO DE LA PUNTA DE LA MONTAÑA
Antes de las seis de la madrugada salía a correr, el aire fresco lo respiraba profundamente,  le gustaba ver el cielo todavía oscuro y la estridulación de los grillos cuando pasaba por los jardines de la colonia, el silencio lo relajaba, disfrutar de los caminos solitarios le daba tranquilidad y continuaba así hasta llegar a la orilla. Tomaba una pendiente para regresar por el mismo lugar, tenía más altura el recorrido pero ir solo no era nada recomendable así que apenas llegaba al principio de las faldas de la montaña. Empezó a caminar por las mismas calles de regreso casa, se sentía diferente, el aire era más pesado, como si lo compartiera con alguien más. Se sentía cansado, miró su reloj para medir el kilometraje de su carrera. Se quedó pasmado, no podía creer que tan sólo fueran ochocientos metros. Se preocupó, tal vez algo le estaba pas…