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¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #41

Para esta entrega de nuestra sección literaria, le traemos un poco de poesía de la mano de Erick Ramírez Contador.




Entropía

Dibujos de entropía cerrando caminos a la razón,
la locura se suma a mi inmolación, pasos brillantes de imaginación,
pequeños trazos interrumpen el cortejo a la infamia con colmillos
de avaricia que se clavan con feroz hipocresía, sentencias que someten
al sufrimiento sin culpa ni juicio, atados con cadenas de ignorancia
y la estulticia condena a la voluntad abyecta,
jaurías y alaridos con sórdida intención se respiran y un alma descansa en clavos de fe y espinas de esperanza y todo gira
en el eje de la injusticia, en un extremo la maldad y en el otro
lo noble sin descanso su perenne batalla sin gloria.

II
Resumo la existencia en latidos distantes, en ocaso que cae lentamente
en la trémula forma de lo cotidiano para encontrarse en la feroz danza
de la tertulia, alargo mis pasos para evitar las cenizas, me sumerjo
en la inmensidad de lo absurdo, lleno mi boca de silencio para escuchar
los ecos del vacío.


Soles Caídos

En el umbral del alba tu sonrisa refleja el amanecer, 
y el viento me enseña tus horizontes, como una caricia remota, 
la locura es inevitable entre tus labios, y el deseo incontenible entre tus brazos, 
entre lunas y soles caídos dibujo tu figura con versos,
para besar tus pecados sin morderme la lengua,
para morder tus ansias sin besarte la piel
para sentir tu respirar sin ahogarme en tu miel
para ahogarme en tu piel sin respirar mi lascivia
para beber tu saliva sin morirme en tu sed
para ser tu sed sin perder la armonía
sin que la agonía del poema deje de observarte
como el abismo clandestino que abre tu mirada.

-Erick Ramírez Contador.

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¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #32

Aún nos queda combustible en nuestro regreso, de nuevo la pluma de Noemí Tejada Flores nos trae un relato perturbador para hacer las delicias en este inicio de semana.

DISFRUTANDO EL DESEO
El hombre escuchaba el noticiero nocturno; quiso poner más atención a lo que  el reportero decía: “Una persona había sido encontrada de bajo de un puente”, lo impactante de la noticia era  que el estado del cuerpo se encontraba con heridas extrañas,  parte de la cara parecía se le habían comido a mordidas, el antebrazo tenia las mismas señales, el glúteo derecho había sido fileteado como si fuera un pedazo de carne de res. La cámara quería acercarse al cuerpo pero sólo se veía una manta blanca que cubría un bulto. Este hallazgo podría tener bastante audiencia y durar por unas semanas en las televisoras.  Los periódicos se llenarían de imágenes horrendas, morbosidad que satisfará a los habitantes de la ciudad. La descripción del sujeto, un hombre de treinta y tantos años, delgado, con facciones finas, …

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #30

Damos paso a la edición treinta de esta sección donde compartimos el quehacer literario, y lo hacemos con el debut de nuestra nueva colaboradora Noemí Tejada Flores, haciendo su presentación con un pequeño poema.

45 SEGUNDOS
Por segunda vez he querido tocar el cielo.
Para saber si de verdad existe el algodón.
Por segunda vez se me rompe el corazón, y me encuentro entre cuatro paredes completamente sola.
No hay un tren que pueda ser mi aliado. No hay ni una pastilla para dormir. No hay nada que me atraiga para dejar de sentir.
Por segunda vez siento un vacío en el estómago, y sólo quiero llorar, llorar, llorar.
He sabido que el dolor no se cura; está ahí para siempre. La soledad me acompaña y también me hace caer cuando necesito ser más fuerte.
Por segunda vez quiero tocar el cielo; y descubrir que existe; que tomará mi mano, y nunca jamás me soltará.
Estoy triste. Nadie se dará cuenta porque solo tengo un teléfono donde escribiré que todo está bien, y pondré una carita emotiva. Donde nadie se…

¡SIMPLEMENTE LAS INVENTO! #33

De nuevo aparece Noemí Tejada Flores que nos comparte un cuento para disfrutarlo en este fin de semana largo.


EL MISTERIO DE LA PUNTA DE LA MONTAÑA
Antes de las seis de la madrugada salía a correr, el aire fresco lo respiraba profundamente,  le gustaba ver el cielo todavía oscuro y la estridulación de los grillos cuando pasaba por los jardines de la colonia, el silencio lo relajaba, disfrutar de los caminos solitarios le daba tranquilidad y continuaba así hasta llegar a la orilla. Tomaba una pendiente para regresar por el mismo lugar, tenía más altura el recorrido pero ir solo no era nada recomendable así que apenas llegaba al principio de las faldas de la montaña. Empezó a caminar por las mismas calles de regreso casa, se sentía diferente, el aire era más pesado, como si lo compartiera con alguien más. Se sentía cansado, miró su reloj para medir el kilometraje de su carrera. Se quedó pasmado, no podía creer que tan sólo fueran ochocientos metros. Se preocupó, tal vez algo le estaba pas…